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La política monetaria es como el conjunto de normas y medidas que utiliza el banco central de un país (como la Reserva Federal en Estados Unidos) para controlar la oferta monetaria y los tipos de interés.

Es una forma que tiene el banco central de ayudar a gestionar la economía, garantizar que haya suficientes puestos de trabajo y mantener los precios estables (que no suban ni bajen demasiado rápido).

Hay dos tipos principales de política monetaria:


  1. Política monetaria expansiva: es cuando el banco central quiere ayudar a que la economía crezca más rápido, normalmente porque no hay suficientes puestos de trabajo o porque la economía está en recesión. Para ello, baja los tipos de interés, lo que hace que sea más barato para las personas y las empresas pedir dinero prestado. Esto fomenta el gasto y la inversión, lo que puede ayudar a crear puestos de trabajo e impulsar la economía.

  2. Política monetaria restrictiva: se aplica cuando el banco central quiere ralentizar la economía, normalmente porque los precios están subiendo demasiado rápido (inflación). Para ello, sube los tipos de interés, lo que encarece el dinero prestado para particulares y empresas. Esto puede ayudar a reducir el gasto y la inversión, lo que a su vez puede ayudar a mantener la inflación bajo control.


Los bancos centrales utilizan diferentes herramientas para aplicar la política monetaria, tales como:

  • Cambiar el tipo de interés que cobran a los bancos por pedir dinero prestado.

  • Comprar o vender bonos del Estado (y otros activos).

  • Cambiar la cantidad de dinero que los bancos deben mantener en reserva.


Mediante el uso de estas herramientas, el banco central puede influir en la oferta monetaria y en los tipos de interés de la economía, lo que, en última instancia, repercute en aspectos como el empleo, los precios y el crecimiento económico.

Es importante comprender la política monetaria porque afecta a nuestra vida cotidiana, desde el coste de pedir un préstamo para comprar una casa o crear una empresa hasta los precios que pagamos por los bienes y servicios.