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Untipo de cambio flotante se refiere a las divisas que pueden cambiar libremente, bajo la influencia de un mercado abierto, en lugar de estar fijadas al valor de otra divisa.
Un sistema de tipo de cambio flotante determina el valor de una divisa en relación con otras divisas.
A diferencia de los tipos de cambio fijos, estas monedas fluctúan continuamente y flotan libremente. No están restringidas por controles gubernamentales ni límites comerciales.
Los cambios en factores como los tipos de interés, la inflación, la estabilidad política, los flujos de capital, los flujos comerciales, el empleo, el turismo y la especulación mantienen las divisas de libre flotación en continuo movimiento.
Esta volatilidad se percibe como algo positivo para los especuladores de divisas, que representan la gran mayoría del comercio de divisas.
Sin embargo, para las empresas que realizan negocios en divisas extranjeras, esto supone un riesgo de conversión y de tipo de cambio que puede afectar gravemente a sus márgenes de beneficio.
Ventajas de un tipo de cambio flotante
Estabilidad de la balanza de pagos
En teoría, los desequilibrios en la balanza de pagos provocan cambios automáticos en los tipos de cambio. Por ejemplo, un déficit en la balanza de pagos provocaría una depreciación de la moneda.
Esto abarataría las exportaciones de un país en los mercados extranjeros, aumentando su demanda y, en última instancia, restableciendo el equilibrio en la balanza de pagos.
Sin restricciones al cambio de divisas y a los flujos de capital
A diferencia de lo que ocurre con un tipo de cambio fijo, no existen restricciones al comercio con estas divisas. Por lo tanto, no es necesario un proceso de gestión constante por parte del gobierno o del banco central.
No es necesario mantener grandes reservas de divisas
Los tipos de cambio flotantes no requieren que el banco central mantenga grandes reservas de divisas para defender el tipo de cambio. Por lo tanto, esas reservas pueden utilizarse para importar bienes de capital con el fin de promover el crecimiento económico.
Protección contra la inflación importada
Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los países con tipos de cambio fijos es que pueden importar inflación a través de precios de importación más altos o a través de los superávits de la balanza de pagos con respecto a los países deficitarios. Los países con tipos de cambio flotantes no tienen ese problema.
Desventajas de un tipo de cambio flotante
Alto nivel de exposición a la volatilidad del tipo de cambio
Por naturaleza, los tipos de cambio flotantes son volátiles y propensos a fluctuaciones bruscas. El valor de una moneda frente a otra puede caer precipitadamente en un solo día.
La falta de control de la moneda puede frenar la recuperación o el crecimiento económico
Las fluctuaciones negativas del tipo de cambio de la moneda de un país pueden crear graves problemas.
Por ejemplo, si el yen japonés se aprecia frente al euro, se dificulta la exportación desde Japón a la zona euro.
Por otro lado, la depreciación del valor de una moneda tiende a aumentar la inflación. Por lo tanto, un gobierno debe ser cauteloso con la volatilidad y tomar medidas para promover una economía estable y en crecimiento.