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¿Por qué los mercados suelen estar tan animados con el llamado «rally de Santa Claus» en esta época del año y con qué frecuencia ocurre?
Analicemos una de las tradiciones navideñas favoritas de Wall Street y lo que los traders principiantes deben saber sobre este patrón estacional del mercado y por qué es importante.
Conceptos básicos: ¿qué es el repunte de Santa Claus?
El repunte de Santa Claus es un comportamiento estacional en el que las acciones tienden a subir durante los últimos cinco días hábiles de diciembre y los dos primeros días hábiles de enero. Son siete días hábiles en total en los que, históricamente, los mercados han subido con mayor frecuencia que bajado.
Estos son los impresionantes resultados: desde 1950, el S&P 500 ha ganado una media del 1,3 % durante este periodo, registrando rendimientos positivos en aproximadamente el 79 % de los casos. Eso es mucho mejor que un periodo aleatorio de siete días, que solo sube alrededor del 58 % de las veces.
El término fue acuñado en 1972 por Yale Hirsch, creador de The Stock Trader's Almanac, quien observó este patrón recurrente.
Por qué es importante: qué impulsa (o frena) el repunte
Cuando el repunte navideño funciona, suelen confluir varias fuerzas:
- Optimismo navideño: el optimismogeneralizado entre los inversores se traduce en actividad compradora. Si la gente se siente bien, los mercados suelen seguirla.
- Menor volumen de negociación: muchos inversores institucionales (como los grandes fondos de cobertura y los gestores de pensiones) están de vacaciones. Esto deja más margen para que los inversores minoristas alcistas muevan los precios.
- Ajustes de cartera a final de año: los gestoresde fondos realizan los últimos ajustes para asegurar las cifras de rendimiento que comunicarán a sus clientes.
- Reversión de la cosecha de pérdidas fiscales: los inversores que vendieron posiciones con pérdidas en diciembre por motivos fiscales suelen volver al mercado en enero.
- Temporada de bonificaciones: Algunas personas invierten sus bonificaciones de fin de año, lo que añade capital fresco a los mercados.
Lección de historia: ¿qué ocurrió el año pasado?
Demos un paseo por el camino de los recuerdos para ver si los mercados se portaron bien o mal durante las fiestas de 2024.
Alerta de spoiler: Papá Noel no apareció en absoluto.
A pesar de que el S&P 500 registró una impresionante ganancia del 23,3 % en todo el año, diciembre del año pasado fue un desastre. El índice cayó un 2,4 % durante el mes, lo que supuso solo la tercera caída mensual en todo el año.
Peor aún, el S&P 500 cayó durante todos los días hábiles entre Navidad y Año Nuevo, algo que nunca había sucedido antes en la historia del índice.
¿Qué salió mal? Aquí hay algunos culpables:
- La postura agresiva de la Fed: la Reserva Federal señaló menos recortes de tipos para 2025 de lo que esperaban los mercados, lo que provocó que el S&P 500 cayera un 2,9 % en un solo día.
- Aumento del rendimiento de los bonos: el aumento del rendimiento hizo que los bonos resultaran más atractivos que las acciones.
- Valoraciones elevadas: las acciones ya cotizaban con múltiplos altos, lo que las hacía vulnerables a la recogida de beneficios.
- Debilidad generalizada: ocho de los once sectores del S&P 500 cerraron diciembre en territorio negativo.
Perspectivas para 2025: ¿llegará Papá Noel este año?
Wall Street está dividido. Veamos ambos lados.
Argumentos A FAVOR de un repunte:
- Alegría navideña anticipada: los mercados ya mostraron fortaleza durante la semana de Acción de Gracias, con un aumento de casi el 4 % en el S&P 500.
- Posible recorte de tipos por parte de la Fed: los mercados están descontando ahora un 83 % de probabilidades de que la Reserva Federal recorte los tipos de interés en su reunión de diciembre, frente a solo un 30 % una semana antes. Los recortes de tipos suelen impulsar las acciones.
- Fuertes ganancias corporativas: La mayoría de las empresas del S&P 500 superaron las estimaciones de ganancias este trimestre, aunque las ganancias se concentraron en ciertos sectores como el tecnológico.
- Patrón histórico de recuperación: es raro que se produzcan dos repuntes navideños fallidos consecutivos, algo que solo ha ocurrido dos veces desde 1950 (1993-1994 y 2015-2016). Tras la mayoría de los repuntes fallidos, los mercados se recuperan.
- Previsiones alcistas para 2026: Grandes bancos como Deutsche Bank prevén que el S&P 500 podría alcanzar los 8000 puntos a finales de 2026, lo que indica confianza en que las ganancias continuarán.
Argumentos EN CONTRA de un repunte
- 2025 impredecible: «Ninguno de los meses de este año se ha comportado como lo hace habitualmente en esta época del año», señala Amy Wu Silverman, directora de estrategia de derivados de RBC Capital Markets.
- Pesimismo en el mercado de opciones: cada vez más inversores compran protección frente a las caídas en lugar de apostar por la fortaleza estacional, lo que sugiere cautela.
- Preocupaciones por la valoración de la IA: tras las enormes ganancias impulsadas por la IA, algunos se preocupan por las valoraciones exageradas. Incluso el Banco Central Europeo advirtió del riesgo de «ajustes de precios fuertemente correlacionados».
- Presión sobre el bitcoin: la debilidad de las criptomonedas podría continuar, ya que los nuevos inversores venden y los titulares a largo plazo obtienen beneficios tras el reciente «halving».
- Persiste la incertidumbre sobre la Fed: a pesar de las posibles bajadas de tipos, la trayectoria general de la política monetaria en 2025 sigue siendo incierta.
Conclusión
El repunte de Navidad es «real» en el sentido de que, históricamente, las acciones han subido durante este periodo en la mayoría de los casos. Pero no es una ley de la naturaleza, solo una tendencia... y las tendencias pueden romperse. La tasa de éxito del 79 % significa que el repunte de Navidad sigue fallando aproximadamente uno de cada cinco años.
Qué hay que tener en cuenta de cara al futuro:
Si eres un inversor a largo plazo, no reestructures tu cartera basándote en un patrón estacional de siete días. Pero si operas activamente, esto es lo que debes tener en cuenta:
- La reunión de la Fed de diciembre: las decisiones sobre la reducciónde los tipos de interés podrían influir en la confianza, y las perspectivas de la Fed para 2026 podrían influir considerablemente en el posicionamiento.
- Datos sobre el gasto navideño: la fortaleza del consumo es señal de la buena salud de la economía.
- Amplitud del mercado: ¿Las ganancias son generalizadas o se concentran en unas pocas acciones?
- Rendimientos de los bonos: el aumento de los rendimientos compite con las acciones por el dinero de los inversores.
- El efecto enero: otro patrón estacional que sugiere que las acciones (especialmente las de pequeña capitalización) tienden a repuntar en enero. Pero, al igual que el repunte de Navidad, no está garantizado.
Ten en cuenta también el viejo dicho de Wall Street de Yale Hirsch: «Si Papá Noel no aparece, los osos pueden llegar a Broad y Wall».
En otras palabras, cuando el repunte no se produce, el mes de enero y el año siguientes tienden a ser más débiles. Pero ni siquiera eso está garantizado, ya que las acciones subieron en 2024 a pesar de que no se produjo el repunte de Santa Claus en 2023.
¿La conclusión? Mantente informado, pero no lo apuestes todo a que Papá Noel aparecerá. Los mercados tienen la capacidad de sorprender a todo el mundo, independientemente de lo que diga el calendario.
Ya sea que operes con divisas, acciones o cualquier otro mercado, recuerda que ningún patrón es infalible. El mejor regalo que puedes hacerte como operador no es predecir cuándo aparecerá Santa Claus, sino gestionar tu riesgo para poder sobrevivir incluso cuando no lo haga.
Descargo de responsabilidad: El trading y la inversión conllevan riesgos, y los resultados pasados no garantizan resultados futuros. Este artículo tiene fines exclusivamente educativos y no debe considerarse un consejo de inversión. Siempre investiga por tu cuenta y considera consultar con un asesor financiero antes de tomar decisiones de inversión. Los patrones estacionales son observaciones, no predicciones, y nunca deben ser la única base para las decisiones de trading.