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La paridad de riesgo es una estrategia de gestión de carteras que se centra en asignar el capital en función de la contribución al riesgo de cada activo, en lugar de en los rendimientos esperados.

El objetivo principal de la paridad de riesgo es lograr una cartera bien diversificada que maximice los rendimientos y minimice el riesgo.

Exploremos el concepto de paridad de riesgo, sus principios subyacentes y cómo pueden aplicarlo los inversores en sus estrategias de gestión de carteras.

¿Qué es la paridad de riesgo?

La paridad de riesgo es una estrategia de asignación de cartera que tiene como objetivo equilibrar las contribuciones de riesgo de los diferentes activos de una cartera.

Esto puede incluir una combinación de acciones, bonos, materias primas y otros instrumentos financieros.

En lugar de centrarse en la asignación tradicional basada en clases de activos o rendimientos esperados, la paridad de riesgo tiene en cuenta las contribuciones de riesgo individuales de cada activo, lo que garantiza que ningún activo domine el perfil de riesgo global de la cartera.

Introducida en 1996, existen muchos productos de paridad de riesgo disponibles. Los fondos de inversión y los fondos de cobertura son probablemente los más conocidos.

Las carteras de paridad de riesgo fueron noticia tras la crisis financiera de 2008, ya que resistieron la tormenta comparativamente mejor que las carteras tradicionales.

La paridad de riesgo se centra en la cantidad de riesgo de una cartera, en lugar de en la cantidad monetaria específica (como ocurre en la gestión tradicional de carteras).

Esto se puede hacer utilizando datos históricos de precios, medidas de volatilidad y correlaciones entre activos.

La paridad de riesgo intenta distribuir el riesgo de manera equitativa en una cartera de inversiones con el objetivo de obtener el mismo rendimiento con menos volatilidad, o mejores rendimientos con la misma cantidad de riesgo y volatilidad.

Los defensores de este enfoque afirman que la paridad de riesgo supera al enfoque tradicional durante los mercados bajistas y las recesiones económicas.

Principios de la paridad de riesgo

La paridad de riesgo es un enfoque de la estrategia de gestión de carteras que se basa en fijar niveles de riesgo y distribuir ese riesgo de manera equitativa en toda la cartera de un inversor.

La paridad de riesgo se basa en varios principios clave:

  1. Asignación basada en el riesgo: a diferencia de las estrategias tradicionales de asignación de carteras, que se centran en los rendimientos esperados o en las clases de activos, la paridad de riesgo hace hincapié en la asignación de capital en función de la contribución al riesgo de cada activo.
  2. Diversificación: la paridad de riesgo busca lograr una cartera bien diversificada equilibrando las contribuciones de riesgo de los diferentes activos. Esto puede ayudar a reducir el impacto de las fluctuaciones del mercado y mejorar la estabilidad general de la cartera.
  3. Eficiencia de la cartera: el objetivo de la paridad de riesgo es maximizar los rendimientos y minimizar el riesgo, lo que da lugar a una cartera más eficiente. Al equilibrar las contribuciones al riesgo, los inversores pueden potencialmente obtener mayores rendimientos ajustados al riesgo.