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¿Alguna vez te has preguntado por qué la historia parece repetirse? La teoríadel «cuarto giro»nos ofrece una explicación intrigante.
Desarrollada por William Strauss y Neil Howe, esta teoría sugiere que la historia no avanza en línea recta, sino que se mueve en ciclos, como las estaciones del año.
¿Qué es el cuarto giro?
Imagina la historia como un carrusel gigante que completa una rotación completa cada 80-100 años (lo que se denomina«saeculum»).
Durante cada rotación, experimentamos cuatro períodos distintos o«giros», cada uno de los cuales dura entre 20 y 25 años y refleja cambios importantes en la forma en que la sociedad se ve a sí misma y a su futuro.
¿Por qué está ganando fuerza esta teoría ahora? Bueno, cuando los tiempos se vuelven inciertos (problemas económicos, divisiones políticas, conflictos globales), buscamos naturalmente patrones que den sentido al caos.
La teoría del «cuarto giro» ofrece un marco que sugiere que la turbulencia actual no es aleatoria, sino parte de un patrón histórico predecible.
Aunque esta teoría se centra principalmente en la historia angloamericana, el deseo humano de encontrar patrones en el tiempo no es exclusivo del pensamiento occidental.
Desde los antiguos ciclos dinásticos chinos hasta diversas tradiciones culturales, a los seres humanos nos encanta identificar ritmos en el flujo aparentemente caótico de la historia.
Los pilares fundamentales: conceptos básicos de la teoría
Pensad en la teoría del «Cuarto Giro» como una lista de reproducción histórica que se repite cada 80-100 años, con cuatro pistas distintas:
Los cuatro giros
Imagina cada giro como una estación de la historia:
- El apogeo (primer giro): pensá en él como la primavera de la sociedad. Es una era poscrisis de optimismo, instituciones fuertes y espíritu comunitario. Todo el mundo se reconstruye juntos después de capear una gran tormenta.
- El despertar (segundo giro): el verano llega con un calor apasionado. La gente empieza a cuestionar las instituciones y a centrarse en el crecimiento personal. Piensa en los hippies de los años 60 diciendo: «¡El sistema está roto, tío!».
- El desmoronamiento (tercer giro): el otoño trae consigo la decadencia. La confianza en las instituciones se desvanece, florece el individualismo y la sociedad se fragmenta en grupos opuestos que parecen incapaces de ponerse de acuerdo en nada.
- La crisis (cuarto giro): el invierno llega con sus desafíos decisivos. Una amenaza percibida para la supervivencia nacional obliga a la gente a unirse de nuevo, reconstruir las instituciones y crear un nuevo orden.
Los actores generacionales

Cada giro cuenta con cuatro arquetipos generacionales que ocupan el centro del escenario:
- Las generaciones proféticas (como los baby boomers) nacen después de una crisis, crecen mimadas y se convierten en adultos centrados en los principios.
- Las generaciones nómadas (como la generación X) nacen durante un despertar, crecen desprotegidas y se convierten en supervivientes pragmáticos.
- Las generaciones heroicas (como los millennials) nacen después de un despertar, crecen cada vez más protegidas y se enfrentan a crisis importantes en su juventud.
- Las generaciones de artistas (como la generación silenciosa) nacen durante una crisis, crecen sobreprotegidas y se convierten en adultos conformistas y orientados a los procesos.
La teoría sugiere que estas generaciones y giros bailan juntos en un ritmo predecible, aunque el momento exacto y los acontecimientos específicos pueden variar, como las estaciones que a veces empiezan antes o después.
Los cerebros: ¿quién creó esta teoría?
La teoría del «cuarto giro» surgió de la colaboración entre dos personas fascinantes: William Strauss (dramaturgo) y Neil Howe (historiador y demógrafo).
Su colaboración comenzó a finales de la década de 1980, impulsada por la curiosidad de saber por qué los baby boomers y los miembros de la generación G.I. veían el mundo de forma tan diferente.
Su viaje de descubrimiento dio lugar a varios libros influyentes:
- «Generations»(1991): su primera inmersión profunda en los patrones generacionales.
- «The Fourth Turning»(1997): donde desarrollaron plenamente su teoría cíclica.
- «Millennials Rising»(2000): centrado en la generación que, según ellos, se enfrentaría a la próxima crisis.
- «The Fourth Turning Is Here»(2023): la última actualización de Howe (tras el fallecimiento de Strauss), en la que aplica la teoría a los acontecimientos actuales.
Su trabajo ha influido en campos que van desde el marketing hasta la gestión, aunque no ha escapado a las críticas. Algunos académicos y periodistas han cuestionado si la teoría es demasiado determinista o si carece de pruebas empíricas suficientes.
Es probable que la formación de los autores en humanidades, más que en ciencias sociales cuantitativas, haya influido en su enfoque, más centrado en las narrativas y los patrones históricos que en el análisis estadístico.
A pesar de las críticas, sus ideas siguen resonando entre quienes buscan comprender los turbulentos tiempos actuales.
Comprender cada giro: una mirada más detallada
El auge (primer giro)
Imaginemos una sociedad que ha sobrevivido a una crisis importante: todo el mundo se está reconstruyendo con un optimismo renovado. Durante el auge:
- La vida comunitaria florece
- Las instituciones se fortalecen
- Los objetivos colectivos prevalecen sobre los deseos individuales
- La gente se centra en planificar un futuro brillante
Piensa en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial (1946-1963), con la expansión de los barrios suburbanos, la construcción de autopistas interestatales y una sensación general de que «todos estamos juntos en esto». La cultura se siente segura y estable, aunque un poco conformista y carente de profundidad espiritual.
Otros ejemplos son los Estados Unidos después de la Guerra de Independencia y la«Era de los Buenos Sentimientos»tras la Guerra de 1812, épocas en las que la gente se centraba en construir en lugar de cuestionar.
El despertar (segundo giro)
Imagina a los adolescentes de la estable Primera Vuelta creciendo y diciendo: «¡Tiene que haber algo más en la vida!». Durante el Despertar:
- Las preguntas espirituales internas sustituyen a las preocupaciones materiales externas.
- Los jóvenes activistas desafían las normas establecidas.
- Los individuos afirman su autonomía frente a las instituciones.
- La sociedad experimenta una revolución cultural y espiritual.
La revolución de la conciencia de los años sesenta y setenta es un ejemplo perfecto de ello: Woodstock, las marchas por los derechos civiles y el rechazo al «establishment».
Ejemplos anteriores incluyen el Movimiento Trascendental y los Grandes Despertares, períodos en los que las cuestiones espirituales dominaban el discurso público.
El desmoronamiento (tercer giro)
Ahora, imagina el péndulo oscilando aún más hacia el individualismo. Durante el desmoronamiento:
- La confianza en las instituciones alcanza nuevos mínimos.
- La sociedad se fragmenta en grupos polarizados.
- Los líderes evitan tomar decisiones difíciles.
- La libertad individual alcanza su punto álgido.
- Los problemas públicos quedan sin resolver.
Entre los ejemplos recientes se encuentran las guerras culturales de los años 80 y 90, pero patrones similares aparecieron antes de la Primera Guerra Mundial y en las décadas previas a la Guerra Civil y la Guerra de Independencia.
Durante estos periodos, la sociedad parece cada vez más incapaz de unirse para resolver los problemas importantes.
La crisis (cuarto giro)
Finalmente, llega el punto de ruptura. Durante la crisis:
- Surge una amenaza existencial percibida.
- El individualismo da paso a la acción colectiva.
- La sociedad se une en torno a un objetivo común.
- Se refuerza la autoridad cívica.
- Se produce una importante reestructuración institucional.
La Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial (1929-1945) representan un cuarto giro clásico, en el que la sociedad se reorganizó por completo en respuesta a amenazas masivas.
La Revolución Americana y la Guerra Civil marcan períodos de crisis anteriores, cuando la propia existencia de la nación pendía de un hilo.
Muchos defensores de la teoría creen que entramos en una nueva crisis alrededor de 2008 con el colapso financiero, con un posible punto álgido en la década de 2020-2030.
La historia de Estados Unidos a través de la lente del Cuarto Giro
Al observar la historia estadounidense a través de este ciclo de cuatro estaciones, se revela un patrón fascinante:
| Saeculum | Giros | Años | Acontecimientos clave | Generación dominante |
|---|---|---|---|---|
| Revolucionaria | Alta | 1704 | Edad Augusta del Imperio | Despertar (Profeta) |
| Despertar | 1727 | Gran despertar | Libertad (Nómada) | |
| Desenlace | 1746 | Guerra de los Siete Años | Republicano (Héroe) | |
| Crisis | 1773 | Revolución estadounidense | Compromiso (artista) | |
| Guerra | Alta | 1794 | Era de los buenos sentimientos | Trascendental (profeta) |
| Despertar | 1822-1844 | Despertar trascendental | Dorada (Nómada) | |
| Desentrañamiento | 1844-1860 | Seccionalismo | Progresista (artista) | |
| Crisis | 1860 | Guerra | Misionero (profeta) | |
| Gran potencia | Alta | 1865 | Reconstrucción y Edad Dorada | Perdido (Nómada) |
| Despertar | 1886 | Era progresista | G.I. (Héroe) | |
| Desmoronamiento | 1908 | Los locos años veinte | El cine mudo (Artista) | |
| Crisis | 1929 | Gran Depresión y Segunda Guerra Mundial | Auge (profeta) | |
| Millennial | Alta | 1946-1964 | Año 2000 | Generación X (Nómada) |
| Despertar | 1964 | Revolución de la conciencia | Millennials (héroes) | |
| Desenredo | 1984-2008 | Guerras culturales | Patriotas (Artista) | |
| Crisis | 2008-presente | Crisis financiera, pandemia, inestabilidad política | Boomers (profeta) y millennials (héroe) |
Cada ciclo dura aproximadamente 80 años, más o menos lo que dura una vida humana, y cada vuelta dura aproximadamente 20 años. El momento no es exacto (como las estaciones, que llegan antes o después), pero el patrón se mantiene.
Según la teoría, los millennials de hoy en día son la generación «héroe», que alcanza la madurez durante una crisis y se espera que tome medidas colectivas para resolverla, al igual que hizo la generación G.I. durante la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial.
Los escépticos: críticas y limitaciones
No todo el mundo encuentra convincente la teoría del «cuarto giro». Los críticos han planteado varias cuestiones importantes:
- ¿Dónde están las pruebas? La teoría carece de pruebas empíricas rigurosas y se basa más en ejemplos históricos selectivos que en un análisis sistemático de los datos.
- ¿Demasiado determinista? Al sugerir que la historia sigue ciclos predecibles, los críticos argumentan que la teoría resta importancia a las decisiones individuales, los acontecimientos inesperados y otros factores que configuran la historia.
- ¿Definiciones convenientemente flexibles? Las definiciones algo fluidas de generaciones y puntos de inflexión hacen que la teoría sea difícil de refutar; cualquier acontecimiento histórico puede interpretarse para encajar en el marco.
- ¡Atención a la simplificación excesiva! Al centrarse principalmente en los arquetipos generacionales, la teoría puede subestimar otros factores cruciales que influyen en el cambio histórico, como la clase económica, la raza, el género y la religión.
Algunos historiadores incluso han descrito la teoría como pseudocientífica, más parecida a un «horóscopo histórico elaborado» que a una teoría científica comprobable.
Otras perspectivas sugieren que, si bien pueden existir patrones en la historia, no son necesariamente cíclicos. Como supuestamente dijo Mark Twain, «la historia no se repite, pero a menudo rima».
Los acontecimientos históricos concretos, los líderes influyentes y los avances tecnológicos pueden alterar drásticamente las trayectorias históricas más allá de lo que cualquier teoría cíclica podría predecir.
Los efectos en cadena: qué significa esta teoría para la sociedad
Si la teoría del «cuarto giro» se sostiene, ¿qué significa para nuestra sociedad, nuestra política y nuestra economía?
Para la sociedad
Durante un periodo de crisis como el que posiblemente estamos viviendo ahora, la teoría sugiere lo siguiente:
- Los lazos comunitarios podrían fortalecerse a medida que las personas se enfrentan a amenazas comunes.
- Las expresiones culturales pueden reflejar cada vez más las preocupaciones colectivas.
- Los padres podrían volverse más protectores con sus hijos.
- Los valores tradicionales podrían resurgir.
Para la política
La teoría anticipa:
- Importantes reajustes políticos.
- La aparición de líderes fuertes y decididos.
- Un renovado énfasis en la autoridad cívica.
- Un posible «momento fundacional» que remodele las instituciones políticas.
Para la economía
Podríamos esperar:
- Una reestructuración económica tras las crisis financieras.
- Una distribución de la riqueza potencialmente más equitativa a largo plazo.
- Volatilidad que favorece las estrategias de inversión a largo plazo.
- La innovación tecnológica impulsada por las necesidades derivadas de la crisis.
La teoría del «cuarto giro» sugiere que, aunque las crisis traen consigo dificultades, cumplen una función esencial al romper sistemas obsoletos y crear espacio para la renovación.
Sin embargo, las predicciones sobre resultados específicos, como si veremos un retorno a los roles de género tradicionales o una mayor participación religiosa, siguen siendo especulativas.
El mundo actual a través de la lente del cuarto giro
Muchos seguidores de la teoría creen que actualmente estamos viviendo un Cuarto Giro que comenzó alrededor de 2008 con la crisis financiera. Desde esta perspectiva, acontecimientos importantes recientes como:
- El colapso financiero de 2008
- La creciente polarización política
- La pandemia de COVID-19
- El aumento de las tensiones geopolíticas
- Los rápidos cambios tecnológicos
Todos encajan en el patrón de un periodo de crisis. Los defensores de esta teoría sugieren que estos retos seguirán intensificándose, y que podrían alcanzar su punto álgido a finales de la década de 2020 o principios de la de 2030, antes de resolverse en un nuevo punto álgido.
Esta teoría podría ayudar a explicar por qué la época actual se percibe como tan significativa desde el punto de vista histórico. Es posible que estemos viviendo uno de esos raros periodos en los que las sociedades se reestructuran de forma fundamental.
La opinión académica
La teoría del «cuarto giro» ha recibido críticas mixtas en los círculos académicos.
Si bien algunos académicos reconocen su «tesis audaz e imaginativa», muchos se mantienen escépticos por varias razones:
- La teoría carece del tipo de análisis sistemático de datos que suelen esperar los académicos.
- Su visión determinista choca con el énfasis de los historiadores en la complejidad y la contingencia.
- La flexibilidad temporal de los giros plantea dudas sobre su falsabilidad.
- Categorizar generaciones enteras bajo arquetipos generales parece demasiado simplista.
La mayoría de los académicos consideran que la historia es mucho más matizada de lo que puede captar cualquier modelo cíclico, con innumerables variables que interactúan de formas complejas.
Los modelos alternativos de ciclos históricos propuestos por estudiosos como Arthur Schlesinger Sr., Frank Klingberg y Peter Turchin utilizan metodologías diferentes y se centran en aspectos distintos del cambio histórico.
La teoría del «Cuarto Giro» sigue siendo más popular en el discurso público que en el ámbito académico, donde a menudo se considera un marco narrativo interesante más que una teoría científica validada.
El cuarto giro frente a la teoría estructural-demográfica
La teoría estructural-demográfica (SDT) de Peter Turchin y el cuarto giro de Neil Howe son dos marcos que tratan de comprender los ciclos a largo plazo de la historia, centrándose especialmente en los periodos de crisis y transformación social.
Aunque ambas teorías proponen que la historia sigue patrones reconocibles, difieren significativamente en sus métodos, supuestos y aplicaciones.
La teoría estructural-demográfica de Turchin tiene sus raíces en el campo de la cliodinámica, que combina la historia, la sociología y la modelización matemática para analizar procesos sociales a gran escala.
- La teoría examina fuerzas estructurales como el crecimiento demográfico, la desigualdad económica, la sobreproducción de élites y las finanzas estatales.
- Estos factores interactúan a lo largo del tiempo para crear condiciones que pueden conducir a la inestabilidad política e incluso al colapso social.
- Turchin utiliza datos históricos y tendencias medibles para poner a prueba su modelo y hacer previsiones probabilísticas sobre futuros disturbios.
Por el contrario, el Cuarto Giro, desarrollado por Neil Howe y William Strauss, forma parte de una teoría generacional que se centra en los cambios culturales y psicológicos impulsados por diferentes generaciones.
- Según esta visión, la historia avanza a través de cuatro fases que se repiten: Auge, Despertar, Desmoronamiento y Crisis.
- Cada fase dura entre 20 y 25 años y está determinada por las actitudes y experiencias de la generación que alcanza la mayoría de edad durante ese periodo.
- La fase de crisis, o cuarto giro, se considera un periodo de intensa agitación que, en última instancia, conduce al surgimiento de un nuevo orden social.
A pesar de sus diferencias, ambas teorías reconocen que las sociedades experimentan ciclos recurrentes de estabilidad e inestabilidad. También comparten la idea de que las crisis no son acontecimientos aleatorios, sino que se acumulan a lo largo del tiempo a través de dinámicas sociales subyacentes.
Una diferencia importante radica en la forma en que cada enfoque hace predicciones.
- Turchin se basa en el análisis cuantitativo, utilizando datos para modelar y pronosticar la inestabilidad.
- El enfoque de Howe, sin embargo, se basa más en la narrativa, a partir de analogías históricas y patrones generacionales.
Puntos fuertes y débiles
| Aspecto | Teoría estructural-demográfica | Cuarto giro |
|---|---|---|
| Metodología | Empírica y cuantitativa | Cualitativa y narrativa |
| Predictibilidad | Previsiones estadísticamente comprobables | Basadas en arquetipos generacionales |
| Aplicabilidad | Ampliamente aplicable a diferentes culturas y épocas | Centrados principalmente en las sociedades angloamericanas |
| Crítica | Puede ser excesivamente determinista | Carece de un respaldo empírico riguroso |
The Fourth Turning sirve como lente metafórica para interpretar la historia, inspirar narrativas y patrones generales, mientras que la SDT es un esfuerzo científico por descubrir y poner a prueba las leyes subyacentes que impulsan el cambio social.
El primero busca significado; el segundo, explicaciones medibles.
Conclusión: una perspectiva equilibrada
La teoría del «Cuarto Giro» ofrece una lente fascinante para comprender los patrones históricos e interpretar los acontecimientos actuales.
Su modelo cíclico de cuatro estados de ánimo sociales distintos y cuatro arquetipos generacionales proporciona un marco intrigante para dar sentido a los complejos acontecimientos históricos.
La popularidad actual de la teoría refleja nuestro deseo humano de encontrar sentido y patrones en tiempos caóticos.
Cuando nos enfrentamos a la polarización política, la incertidumbre económica y los retos globales, resulta reconfortante creer que estas convulsiones siguen ciclos predecibles que, al final, conducen a la renovación.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la historia rara vez sigue patrones claros y que innumerables variables, desde las decisiones individuales hasta los avances tecnológicos, pueden alterar su curso de forma impredecible.
Quizás el aspecto más valioso de la teoría del «Cuarto Giro» no sea su poder predictivo, sino que nos recuerda que las sociedades avanzan continuamente a través de ciclos de crecimiento, decadencia y renovación.
Incluso si los plazos y los patrones específicos no son tan precisos como sugiere la teoría, esta ofrece una perspectiva que muchos consideran significativa para dar sentido a nuestro mundo en constante cambio.
Al final, aunque el «Cuarto giro» puede no ser una hoja de ruta perfecta para el futuro, proporciona un marco que invita a la reflexión para comprender nuestro pasado y navegar por nuestro presente.