This article has been translated from English to Spanish.
La Autoridad de Conducta Financiera (FCA) es un organismo regulador del Reino Unido que se centra en la regulación de las empresas de servicios financieros (minoristas y mayoristas).
Se financia mediante las cuotas que cobra a sus miembros y es totalmente independiente del Gobierno del Reino Unido.
La FCA desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la integridad de los mercados financieros del Reino Unido y en la regulación de la conducta de las empresas que prestan servicios financieros.
La FCA fue precedida por la Autoridad de Servicios Financieros (FSA), que fue abolida tras la promulgación de la Ley de Servicios Financieros de 2012.
La Ley de Servicios Financieros de 2012 introdujo un marco regulador en el que participan la FCA, el Comité de Política Financiera del Banco de Inglaterra y la Autoridad de Regulación Prudencial.
Entre las competencias de la FCA se incluyen las siguientes:
- La facultad de investigar a organizaciones o personas.
- La facultad de prohibir productos o servicios financieros durante un máximo de un año mientras se considera una prohibición permanente.
- Una función de supervisión de los bancos y las entidades de pago autorizadas para garantizar un trato justo a los clientes, supervisar la competencia leal y detectar tempranamente los riesgos financieros con el fin de mitigar la posibilidad de daños sistémicos.