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Como se esperaba, el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) mantuvo los tipos de interés sin cambios en el 3,25 % en su reunión de julio.

El Comité de Política Monetaria llegó a un consenso para mantener los tipos estables tras deliberar entre un recorte de 25 puntos básicos hasta el 3,0 % y mantener el nivel actual, lo que refleja el enfoque cauteloso del banco central en medio de la elevada incertidumbre política mundial.

Puntos clave:

  • El RBNZ mantuvo el OCR en el 3,25 %: el comité optó por la paciencia en lugar de tomar medidas inmediatas, lo que supone una pausa en su ciclo de flexibilización.
  • La trayectoria de la inflación se mantiene sin cambios: se espera que el IPC anual aumente hasta situarse en la parte alta del rango objetivo del 1-3 % a mediados de 2025, antes de volver a situarse en torno al 2 % a principios de 2026.
  • Las preocupaciones sobre el comercio mundial son primordiales: la incertidumbre arancelaria y las políticas proteccionistas crean importantes obstáculos para las perspectivas económicas.
  • Recuperación interna mixta: el mayor crecimiento del PIB en el primer trimestre se vio compensado por unos indicadores de alta frecuencia más débiles en abril y mayo.
  • Se señala una futura flexibilización: el Comité espera bajar aún más los tipos si las presiones inflacionistas a medio plazo siguen disminuyendo según lo previsto
  • Las condiciones financieras se están relajando: los tipos hipotecarios están bajando a pesar de la pausa en los tipos, y casi la mitad del parque hipotecario se renegociará en los próximos trimestres.

Tal y como se indica en su comunicado oficial, esta decisión se produce en un contexto de señales económicas divergentes. Si bien el crecimiento agregado del PIB durante los trimestres de diciembre y marzo superó las expectativas, impulsado por la mejora del consumo de los hogares y la inversión empresarial, los indicadores de alta frecuencia más recientes sugieren que el impulso económico podría estar disminuyendo.

Enlace a la declaración oficial de política monetaria del RBNZ para julio de 2025

La inflación anual de los precios al consumo aumentó hasta el 2,5 % en el trimestre de marzo, y el banco central espera nuevos aumentos en los trimestres de junio y septiembre. Este repunte de la inflación a corto plazo, atribuido a las presiones sobre los precios de los alimentos y al elevado aumento de los precios administrados, representa una preocupación clave para algunos miembros del comité, que temen que se mantengan los comportamientos de fijación de precios.

Además, las deliberaciones del comité se vieron muy influidas por la evolución de la política comercial mundial, con una gran incertidumbre en torno a las políticas arancelarias y su posible impacto en la economía neozelandesa.

El comité también destacó los riesgos derivados de la posible volatilidad de los mercados financieros y el aumento de los rendimientos de los bonos como consecuencia de los importantes cambios en las políticas económicas en el extranjero y la preocupación por el riesgo soberano. Los conflictos en curso en Oriente Medio y Ucrania añaden más incertidumbre a la trayectoria de los precios mundiales de la energía.

Por último, el banco central hizo hincapié en que las futuras decisiones sobre los tipos de interés dependerán de los datos adicionales sobre la velocidad de la recuperación económica de Nueva Zelanda, la persistencia de la inflación y las repercusiones finales de las políticas comerciales mundiales.

Reacción del mercado:

Dólar neozelandés frente a las principales divisas: 5 minutos

Overlay of NZD vs. Major Currencies Chart by TradingView

Superposición del NZD frente a las principales divisas Gráfico de TradingView

El dólar neozelandés mostró una respuesta inicial a la decisión sobre los tipos de interés, antes de que la recogida de beneficios acabara imponiéndose y borrara las ganancias posteriores al evento, e incluso más.

El gráfico anterior muestra que el kiwi se fortaleció un 0,22 % frente al yen japonés, un 0,18 % frente al franco suizo y un 0,13 % frente al euro inmediatamente después del anuncio. Sin embargo, la divisa se debilitó frente al dólar australiano (-0,05 %) y al dólar estadounidense (-0,07 %) tras el evento, ya que pareció imponerse un sentimiento financiero más generalizado.