This article has been translated from English to Spanish.
Un oscilador es un indicador técnico que oscila entre dos niveles en un gráfico de precios.
Los osciladores miden el impulso y están diseñados para mostrar cuándo un activo está potencialmente sobrecomprado o sobrevendido.
Los osciladores funcionan según la teoría de que, a medida que el impulso comienza a ralentizarse, hay menos compradores y vendedores activos dispuestos a negociar al precio actual.
Los osciladores pueden ayudar a distinguir entre reversiones y fluctuaciones.
Se utilizan con frecuencia como barómetro para medir el impulso de los precios en relación con la prolongación, el agotamiento y la inversión de la tendencia.
Hay dos grandes categorías de osciladores:
- Osciladores centrados que fluctúan por encima y por debajo de un punto o línea central.
- Osciladores en banda que fluctúan entre los extremos de sobrecompra y sobreventa.
En general, los osciladores centrados son los más adecuados para analizar la dirección del impulso de los precios, mientras que los osciladores en banda son los más adecuados para identificar los niveles de sobrecompra y sobreventa.
Los indicadores de impulso, que son un tipo de oscilador, son dispositivos gráficos que pueden mostrar la rapidez con la que el precio de un activo determinado se mueve en una dirección concreta.
Además, pueden dar a los operadores una idea de si es probable que la tendencia del precio continúe.
El principio que subyace al indicador de impulso es que, a medida que se negocia un activo, la velocidad del movimiento del precio alcanza su máximo cuando la entrada de nuevos compradores está en su punto álgido.
Cuando ya no quedan más compradores, la tendencia después del pico es que la tendencia del precio se estabilice o invierta su dirección.
Los osciladores más conocidos son el Momentum, el Estocástico, el Índice de Fuerza Relativa (RSI), la Convergencia/Divergencia de la Media Móvil (MACD) y el Índice de Canal de Materias Primas (CCI).
