This article has been translated from English to Spanish.
Nuestras mentes están dotadas de mecanismos para evitar el dolor que nos ayudan a sobrellevar el sufrimiento físico y emocional.
Piénsalo. ¿No retiramos todos instantáneamente las manos de una superficie caliente? ¿No compruebas la profundidad de una piscina antes de saltar al agua?
Evitar el dolor en el trading solo se diferencia en que se trata de dolor emocional. Para evitar el dolor de tener expectativas erróneas, bloqueas inconscientemente cualquier información que invalide tu idea.
Normalmente racionalizas, pones excusas, menosprecias la importancia de la información contradictoria y, a veces, incluso te mientes a ti mismo solo para sentirte bien.
Peligros de las expectativas mal gestionadas
No hay nada malo en tener expectativas, pero pueden surgir problemas cuando se establecen expectativas poco realistas.
Estas pueden incluir escenarios que podrían ser rentables, pero que son muy improbables, porque tú deseas con todas tus fuerzas ser multimillonario.
Como estas expectativas rara vez se hacen realidad, normalmente te sientes decepcionado y frustrado cuando las cosas no salen tan bien.
Lo peor es cuando esta situación se repite una y otra vez. Los sentimientos de decepción y frustración pueden agravarse y convertirse en ira y resentimiento hacia uno mismo o incluso hacia el mercado. Como te sientes desanimado, es posible que acabes rindiéndote y dejando de operar por completo.
El caso clásico de expectativas no cumplidas en el trading es aferrarse a una operación perdedora.
La acción del precio puede tender en la dirección opuesta a tu posición, pero ignoras todas estas señales obvias y te centras en detalles insignificantes que siguen respaldando tu idea. Pierdes de vista el patrón claro porque te resulta demasiado doloroso aceptarlo.
Protegerse de las expectativas poco realistas
En el trading, y probablemente también en la vida, gestionar nuestras expectativas es de suma importancia.
Fíjate bien en mi elección de palabras.
No he dicho eliminar las expectativas, sino gestionarlas. Si eliminas las expectativas, corres el riesgo de no sentir que hay algo en juego, lo que podría desviar tu atención del trading hacia otras cosas.
Por otro lado, si eres capaz de gestionar tus expectativas, puedes modificar fácilmente tu visión del mercado en función de lo que te indique la evolución de los precios.
No hay nada malo en esperar que el mercado se mueva a un cierto nivel, lo que es fatal es cuando te empeñas en mantener tu visión incluso cuando la acción del precio te indica lo contrario.
Aprende a dejar de lado las cosas que no puedes controlar (el mercado) y gestiona aquellas que sí puedes (tus expectativas).
Al hacerlo, podrás tomar decisiones comerciales racionales, lo que, con suerte, te llevará a obtener más ganancias que pérdidas.