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Si has tenido la oportunidad de revisar tus operaciones pasadas en tu diario de trading, probablemente puedas identificar algunos malos hábitos que te impiden ganar algunas de tus operaciones.
Y si aún no has empezado a registrar tus operaciones en un diario, ¡qué vergüenza! ¿No has leído la sección sobre la importancia de los diarios de operaciones en nuestra increíble Escuela de Pipsología?
Si tu diario de operaciones está repleto de malos hábitos de trading, no te preocupes todavía.
Lo que parece un sinfín de malos hábitos puede ser solo un problema importante que se manifiesta de varias maneras diferentes.
Antes de empezar a lidiar con todos esos malos hábitos, intenta averiguar si hay alguna característica común entre esos patrones problemáticos.
Por ejemplo, el novato Ned hojeó su diario de operaciones e identificó tres malos hábitos: establece sus stops demasiado ajustados, cierra sus operaciones ganadoras demasiado pronto y duda a la hora de aprovechar configuraciones de operaciones válidas.
Pero después de ver algunos episodios de The Bear, tuvo una revelación y se dio cuenta de que los tres hábitos se pueden reducir a un problema principal: su miedo a perder. ¡Son tres pájaros de un tiro!
Por supuesto, no basta con identificar tu principal obstáculo en el trading. También tienes que actuar al respecto. Entonces, ¿por dónde empezamos? Aquí tienes algunas sugerencias:
1. Hablar en voz alta
Una excelente manera de empezar a combatir tus malos hábitos es detectarlos en el momento en que se producen. A muchos traders les ayuda hablar en voz alta.
Por ejemplo, Ned, el novato, se da cuenta de que se preocupa más por sus pérdidas no realizadas que por centrarse en su marco de trading y el comportamiento del mercado.
Tu reacción habitual es reducir tus pérdidas, aunque el precio aún no haya alcanzado tu stop loss. Pero como te has dado cuenta de que estabas a punto de caer en tus viejos hábitos, ahora puedes elegir luchar activamente contra tus impulsos.
2. Anota tus operaciones
Si no estás acostumbrado a hablar en voz alta mientras operas (o no quieres asustar a los demás clientes de la cafetería), también puedes anotar tus pensamientos.
Esto puede quitarte unos minutos de tu tiempo de análisis de gráficos, pero escribir tus pensamientos y sentimientos tendrá el mismo efecto de empujarte a una perspectiva en tercera persona que hablar en voz alta.
Después de todo, es difícil pasar por alto las señales de alarma cuando ves que has escrito«¡¿Por qué bajas tan rápido?! ¡Quiero salir ahora mismo!» en tu diario.
3. Aléjate cuando sea necesario
Una vez que hayas identificado los momentos en los que se manifiesta un mal hábito, el siguiente paso es intentar eliminarlo de forma activa.
Algunos traders simplemente apartan la vista de sus pantallas y respiran profundamente cuando experimentan un déjà vu bursátil, mientras que otros abandonan por completo sus mesas de operaciones para realizar actividades no relacionadas con el trading durante un rato.
El plan de acción depende totalmente de ti, por supuesto. Incluso puedes jugar con tu Nintendo Switch o meditar si quieres.
Ten en cuenta que superar los obstáculos del trading siempre requiere esfuerzo, pero sin duda es un pequeño precio a pagar para convertirte en un operador rentable de forma constante.