This article has been translated from English to Spanish.
Siempre hemos insistido en que la práctica deliberada y la repetición te permiten trabajar en tus defectos como operador y determinar qué funciona y qué no en tus operaciones. En última instancia, esto puede conducir a operaciones rentables de forma constante.
Pero una vez que te sientas cómodo con una estrategia probada y comprobada, tal vez quieras considerar operar fuera de tu zona de confort.
No estoy diciendo que debas cuadruplicar el tamaño de la posición en tus próximas operaciones, deshacerte de tu antiguo plan de trading o incluso operar en ropa interior fuera de tu casa (aunque eso daría lugar a un buen vídeo viral).
Operar fuera de tu zona de confort puede ser tan simple como realizar la siguiente operación válida a pesar de una serie de pérdidas u operar durante una sesión de trading diferente.
Al igual que un nadador olímpico que conoce varios tipos de brazadas, tú, como operador de divisas, también debes estar familiarizado con diferentes tipos de métodos de negociación.
El objetivo del ejercicio es ampliar tus conocimientos y poner a prueba tus habilidades comerciales actuales.
Además de aumentar tu conocimiento del sector, operar fuera de tu zona de confort también te abre a más oportunidades de trading (y posiblemente a más dinero). Y si se hace con cuidado y éxito, el ejercicio puede incluso aumentar tu confianza y tu resistencia emocional.
¡Pero cuidado, jóvenes padawans! Salir de lo que te es familiar te expone inevitablemente al estrés emocional, lo que aumenta la posibilidad de cometer incluso los errores más simples.
Pero no te preocupes, aquí tienes una lista de consejos que te ayudarán a gestionar ese estrés:
1. En lugar de «salir» de tu zona de confort, intenta introducir tus nuevas estrategias poco a poco.
El cambio no tiene por qué ser grande. Puede ser tan simple como aumentar el tamaño medio de tus posiciones en un 0,5 % cada vez. O si estás operando con un nuevo par de divisas, coloca una posición pequeña e insignificante al principio.
2. Utiliza una cuenta demo.
De esa manera, no correrás ningún riesgo y la única inversión que tendrás que hacer es de tiempo.
Si la inversión de tiempo es un problema para ti, considera la posibilidad de utilizar el trading automatizado y los sistemas mecánicos de backtest en tu plataforma. También puedes aplicar tus propios ajustes y TRY el forward testing.
3. Al final del día, puedes considerarlo una experiencia.
La mayoría de los operadores experimentados suelen salir de su zona de confort. A menudo tienen cuentas de prueba en las que experimentan con nuevas estrategias y métodos de trading.
A veces son rentables, a veces no, pero la rentabilidad no les importa realmente. Lo importante es que están aprendiendo.
Recuerda que, cuando emprendes cualquier acción nueva, ya sea simplemente probar un método de trading o encontrar una forma diferente de analizar el mercado, tus valores e ideas se verán cuestionados.
Si te mantienes humilde y abierto, es posible que veas cosas que antes no veías, que surjan nuevas ideas y que te veas obligado a crecer.
A decir verdad, salir de tu zona de confort no es fácil.
Es muy probable que al principio no tengas éxito debido al estrés emocional o a la falta de conocimientos, pero con el tiempo podrás aprender, así que no lo intentes solo una o dos veces. Ponte retos constantemente para probar cosas nuevas.