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El USDX, o índice del dólar estadounidense, es una herramienta financiera que mide el valor del dólar estadounidense frente a una cesta de las principales divisas extranjeras.
Se trata de un índice ponderado, lo que significa que a cada divisa de la cesta se le asigna un peso específico en función de su importancia en el comercio y las finanzas internacionales.
El USDX es utilizado a menudo por operadores, inversores y analistas para evaluar la fortaleza general del dólar estadounidense.
El USDX se creó en 1973, con un valor base de 100.
La cesta de divisas incluye las seis divisas principales siguientes:
- Euro (EUR): 57,6 % de peso
- Yen japonés (JPY): 13,6 % de peso
- Libra esterlina británica (GBP): 11,9 % de peso
- Dólar canadiense (CAD): 9,1 % de peso
- Corona sueca (SEK): 4,2 % de peso
- Franco suizo (CHF): 3,6 % de peso
Las ponderaciones pueden estar sujetas a cambios a medida que evolucionen las condiciones económicas mundiales.
Desde entonces, el índice ha fluctuado, subiendo por encima o por debajo de 100, reflejando la fortaleza o debilidad relativa del dólar estadounidense en comparación con las demás monedas de la cesta.
- Un USDX más alto indica que el dólar estadounidense es más fuerte en relación con las otras seis monedas.
- Un USDX más bajo indica que el dólar estadounidense es más débil.
El USDX se utiliza a menudo como indicador de la fortaleza de la economía estadounidense.
- Cuando la economía estadounidense es fuerte, el USDX tiende a subir, ya que los inversores están más dispuestos a invertir en activos estadounidenses.
- Cuando la economía estadounidense es débil, el USDX tiende a caer, ya que los inversores son más propensos a invertir en activos de otros países.
El USDX también es utilizado por las empresas para tomar decisiones sobre precios y cobertura.
Cuando el USDX es alto, las empresas que exportan bienes y servicios a otros países pueden verse obligadas a subir sus precios, ya que sus bienes y servicios serán más caros para los compradores extranjeros.
Las empresas que importan bienes y servicios pueden beneficiarse de un USDX alto, ya que sus costes serán más bajos.